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Cómo comprar8 min de lectura

Plata de inversión: qué comprar (y qué no) si empiezas

Monedas o lingotes, cuál de las monedas de siempre elegir y qué tamaño compensa. La cuenta con precios reales de tiendas españolas, lo que conviene evitar y la pregunta que tienes que hacerte antes de comprar plata de inversión.

Ya lo tienes claro. Quieres plata.

Abres una tienda y te encuentras cuarenta productos. Monedas con canguros, con hojas de arce, con águilas. Lingotes de 100 gramos, de 250, de un kilo. Ediciones especiales. Cajas de regalo.

Y la pregunta cambia. Ya no es "¿compro plata?".

Es "¿cuál?".

Vamos a responderla con números de verdad.


Qué es exactamente "plata de inversión"

Es plata que vale por lo que pesa. Nada más.

Tiene tres rasgos:

Es pura. Lleva 999 milésimas de plata (99,9%) o más. Algunas llegan a 999,9.

Pesa una medida estándar. Una onza troy, que son 31,1 gramos. O, en lingotes, 100 g, 250 g, 500 g o 1 kg.

La hace alguien conocido. Una casa de la moneda oficial o una fundición con nombre.

Al conjunto se le llama bullion. Si alguna palabra te suena a chino, la tienes explicada en la guía para empezar.


Antes de nada: el 21%

En España la plata paga IVA. El oro no.

Ese 21% va dentro del precio, no vuelve cuando vendes y lo cambia todo. Incluso, como verás enseguida, lo que conviene comprar.

Lo tienes contado entero en el artículo del IVA de la plata. Aquí solo necesitas recordar una regla: si una moneda de plata tiene un premium (lo que pagas por encima del valor del metal) por debajo del 21%, no lleva el IVA completo. Se vende por el régimen de margen, que es legal y abarata la factura.

Guárdatela. La vamos a usar.


Las monedas de siempre

Son siete. Las comparamos todas en plata, y todas son de una onza.

Maple Leaf. Canadá, desde 1988. Pureza 999,9. Lleva un tratamiento para evitar las manchas blancas que a veces salen en la plata.

Filarmónica de Viena. Austria, desde 2008. La más europea de todas: aquí se reconoce en cualquier tienda.

Britannia. Reino Unido. Pureza 999,9 y muchos detalles para dificultar las falsificaciones.

Krugerrand. Sudáfrica. El nombre más famoso del oro, en plata desde 2017.

Canguro. Australia. Pureza 999,9. Discreta y a buen precio.

American Eagle. Estados Unidos, desde 1986. La más vendida del mundo, y eso se paga: suele ser de las más caras.

Libertad. México. Bonita, con tiradas pequeñas y sin valor facial. Escasa y cara: hoy no hay ninguna en stock en las tiendas que comparamos.

¿Cuál es la mejor?

Te va a decepcionar la respuesta: se parecen mucho más de lo que crees.

Todas llevan una onza de plata. Todas se reconocen en cualquier tienda seria. Cuando vayas a vender, nadie te va a pagar mucho más por un canguro que por una hoja de arce.

Así que la mejor es la más barata ese día. Mira los precios de hoy, 29 de octubre de 2026, con la onza de plata a 47,31 € en el mercado mundial. Moneda nueva de 2026, la más barata en stock de cada una:

  • Canguro: 61,53 €
  • Maple Leaf: 62,13 €
  • Filarmónica: 62,26 €
  • Britannia: 62,29 €
  • Krugerrand: 62,70 €
  • American Eagle: 63,57 €

Dos euros entre la primera y la última. El dibujo, elígelo por gusto.


Lingotes: cuándo compensan

El lingote es plata sin adornos. Una pastilla con el peso, la pureza y la marca.

Fabricarlo cuesta menos que acuñar una moneda, así que en teoría sale más barato por cada gramo. Cuanto más grande, más se nota.

A cambio, tiene dos pegas:

No se parte. Un lingote de un kilo se vende entero. Si un día necesitas 200 €, con monedas vendes cuatro. Con el lingote, o todo o nada.

Se reconoce peor. Una Filarmónica la acepta cualquiera sin mirarla dos veces. Un lingote de una marca que el comprador no conoce le va a hacer dudar, y la duda se paga con un precio más bajo.

Si te decides, que sea de una marca que se reconozca. En plata comparamos cinco: Sempsa (española), Argor-Heraeus, Valcambi, Germania Mint e Italpreziosi.

¿Y la diferencia entre acuñado y fundido? El acuñado es liso, brillante y viene en blíster con certificado. El fundido es más tosco, como recién salido del molde. La plata es la misma. El acuñado se vende con algo menos de fricción; el fundido suele ser algo más barato.


La cuenta que nadie te hace

Aquí viene lo interesante. Lo que leerás en casi todas partes es esto: "si quieres ahorrar, compra lingotes".

En España no es tan sencillo.

Vamos a comparar el precio por onza (lo que pagas por cada 31,1 gramos de plata), con precios de hoy y solo productos en stock:

  • Moneda nueva (Maple Leaf 2026): 62,13 € la onza
  • Lingote de 100 g nuevo: 61,91 € la onza
  • Lingote de 1 kg nuevo: 59,13 € la onza

¿Lo ves?

El lingote de 100 gramos sale prácticamente igual que una moneda. Pierdes flexibilidad y reconocimiento a cambio de nada.

El de un kilo ahorra unos tres euros por onza, un 5%. Para 32 onzas, son unos 96 €. No está mal, pero tampoco es la revolución que te habían contado.

¿Por qué tan poco? Porque los dos pagan el mismo 21% de IVA, y ese 21% se come casi toda la ventaja del lingote.

Ahora mira esto:

  • Moneda de "año aleatorio" con régimen de margen: 53,36 € la onza

Casi nueve euros menos que la moneda nueva. Y casi seis menos que el lingote de un kilo.

Es la misma moneda, con la misma plata. Solo que ya pasó por el cajón de otro y la tienda puede cobrar el IVA solo sobre su margen.

Esta es la lección más útil del artículo:

En España, cómo se vende la plata importa más que la forma que tenga. Antes de decidir entre moneda o lingote, busca el régimen de margen. Ahí está el ahorro de verdad.

(Y sí, también hay lingotes de kilo con régimen de margen. Hoy hay uno en stock a 52,00 € la onza. Salen pocos y se van rápido.)


Lo que no

Ahora, la parte que te ahorra disgustos.

Monedas de colección y ediciones especiales. Personajes de películas, series de animales que cambian cada año, acabados proof (pulidas como un espejo), coloreadas, con piedras. Son plata, sí. Pero pagas el diseño, y el diseño solo se recupera si encuentras a alguien que quiera exactamente esa pieza. Cuando las vendes en una tienda, te pagan casi siempre por el peso.

"Tirada limitada". Que haya pocas no sirve de nada si nadie las busca. Hay miles de ediciones limitadas que no quiere nadie.

Plata de ley 925. Es la de las joyas y la cubertería. Lleva un 92,5% de plata, se compra por peso y con descuento. No es plata de inversión.

Los duros y las pesetas de plata. Los de casa de los abuelos. Tienen su encanto y su público, pero llevan 900 y 800 milésimas y se venden por peso. Si alguno es de un año raro, eso ya es coleccionismo, y es otro mundo.

Lo bañado en plata. Una capa finísima sobre otro metal. Vale lo que el metal de debajo, o sea, casi nada.

El chollo de particular a particular. Una onza muy por debajo del precio de las tiendas, en una web de segunda mano, no es suerte. Las falsificaciones de plata existen y están bien hechas. Si empiezas, compra en tiendas establecidas.

Antes de pagar, hazte siempre esta pregunta:

¿Quién me compra esto el día que lo quiera vender?

Si la respuesta es "cualquier tienda", adelante. Si es "un coleccionista que tendré que encontrar", piénsatelo dos veces.


Piensa en la venta antes de comprar

Parece raro pensar en vender algo que aún no tienes. Pero en plata es donde se decide si la compra fue buena.

Cuando vendas, la tienda te pagará por el metal, normalmente algo por debajo del precio del mercado. El IVA que pagaste no te lo devuelve nadie. Por eso la plata es una compra a largo plazo: necesita subir bastante para que recuperes lo que pusiste.

Y si ganas dinero, Hacienda querrá su parte. Te lo conté en qué pasa con Hacienda cuando vendes. El resumen: guarda todas las facturas.

Una cosa más: si la plata con el 21% encima te echa para atrás, existe la opción de comprarla dentro de una cámara acorazada fuera de la UE, sin IVA. Tiene sus pros y sus contras, y los tienes en oro en casa o en una cámara.


Cómo empezaría yo

No te voy a decir qué hacer con tu dinero. Yo no vendo metal ni soy asesor.

Pero sí te cuento cómo lo haría si empezara hoy.

Primero, unas cuantas monedas de las de siempre. Las que estén más baratas ese día, mejor de año aleatorio. Son fáciles de comprar, de guardar y de vender, y aprendes cómo funciona todo sin arriesgar mucho.

Después, poco a poco. Una compra pequeña de vez en cuando vale más que una grande un día que te dio el arrebato. La plata va a su ritmo, y casi nunca es el que esperas.

El lingote, más adelante. Cuando ya tengas una base de monedas, sepas que esa plata la vas a guardar años y encuentres un buen precio. Y si es de kilo, mejor que de 100 gramos.

Y lo bonito, aparte. Si te enamora una moneda de colección, cómprala. Pero sabiendo que es un capricho, no una inversión.


Esto es todo lo que necesitas para elegir.

Una onza es una onza. Lo que cambia es cuánto pagas por ella: hoy, en el Maple Leaf, entre la oferta más barata y la más cara en stock hay más de 30 euros.

Los precios que he usado son los de hoy. Cuando leas esto habrán cambiado, pero la cuenta no.

Hazla tú con los de ahora en monedas de plata y lingotes de plata. Se actualizan cada pocos minutos.